Madrid ofrece una multitud de actividades y eventos para todas las edades. Pasear por sus calles es una oferta constante de programas, exposiciones, obras de arte, edificios históricos, cines, teatros, musicales….no acabaría nunca. Pero hoy les invito a pasear por el subsuelo en una parada de metro peculiar. Se la conoce como la estación fantasma porque está fuera de servicio pero su visita no dejará indiferente a nadie. Vale la pena.

Es una de las paradas de la Línea 1, la primera que se construyó en 1919. El metro madrileño fue una imitación del londinense. Tanto es así que hasta su logo es parecido (incluidos los colores de la bandera británica, no se dieron cuenta del detalle). Se proyectó con la intención de solventar los atascos que ya afectaban a un Madrid que se abría paso en el mundo industrial.

En los años 60 decidieron cerrarla al público porque los vagones comenzaron a crecer en tamaño y los andenes no podías reconstruirse para llevar a cabo una ampliación. En el año 66 se taponaron sus entradas y salidas y ahí, en silencio, quedó solitaria la estación fantasma. Un silencio que solo se rompía con el paso de los metros que iban a otras paradas. Un andén que solo se podía atisbar desde el interior de los vagones de la Línea 1.



Al bajar a la estación fantasma de Chamberí vamos a ver unos túneles recubiertos con azulejos blancos. Antonio Palacio, en su diseño, ubicó varias claraboyas para que entrará la luz desde el exterior aunque luego desaparecieron. A pesar de todo, al estar recubierto de blanco, la estación es bastante luminosa. En el año 2008 se abrió al público y ya se puede acceder de forma gratuita sacando entradas en la página web del Metro de Madrid. Muy curiosos, además, varios de los espacios publicitarios de los años 20 que permanecen intactos. Para llegar hasta allí llegamos a la parada del metro Chamberí y caminamos un poco hasta una de las esquinas de la plaza que lleva el mismo nombre. No tiene pérdida.

Las visitas cuentan con un guía que narra con detalles todas las curiosidades, todos los rincones, y las anécdotas asociadas a la época. Por ejemplo que las mujeres que se contrataban tenían que estar solteras. En el momento que contraían matrimonio eran despedidas con una indemnización. Hasta aquí nuestra visita a los túneles de los fantasmas. Cuántos seguirán vagando por esos pasillos misteriosos….Además de esta visita, en la web de Metro también hay otras estaciones que presentan alguna curiosidad y que también pueden visitarse.

“….cuántos fantasmas seguirán vagando por esos túneles misteriosos…”